GUEZALA AYRIVIÉ, Antonio de
(Bilbao, 1889 -  Bilbao, 1956)
Pintura. Bilbao


Antonio de Guezala y Ayrivié nace en el Casco Viejo bilbaíno, el 11 de junio 1889, en el seno
de una familia burguesa. Su padre, Luis de Guezala, un rico comerciante de la villa, le educa
para la vida mercantil.
Durante su adolescencia amplía y perfecciona sus conocimientos comerciales en Burdeos y
Manchester, donde reside entre 1902 y 1907, despertándose entonces su polifacética vocación
artística. Su padre, que acogió mal esta decisión, tuvo que ceder a condición de que colaborara
en el negocio familiar y no comercializara su obra.
En 1907, de regreso a Bilbao, asiste durante varios meses a las clases de Antonio Aramburu en
la Escuela de Artes y Oficios. Aquí conoce a los también profesores José Arrue y Anselmo
Guinea.
Su afición al dibujo marcará todo su trabajo, aunque su extraordinaria curiosidad y creatividad
le permiten tratar de forma autodidacta, gran variedad de técnicas artísticas, como el óleo, el
grabado, las caricaturas, el cartelismo, los ex-libris, las decoraciones teatrales, la
ebanistería, diseño y talla de muebles, la filatelia o la heráldica. Confluyen en toda su
producción dos actitudes contrapuestas: el afán de modernidad y su obsesión por el pasado.
Desde muy joven se convertirá en personaje insustituible de cuantos acontecimientos artísticos
y culturales se organicen en la villa, con el firme propósito de promover el arte vasco. Así,
por ejemplo, en 1909 gana el primer premio en el I Concurso de Carteles celebrado en Bilbao. En
octubre de 1911 participa en la fundación de la Asociación de Artistas Vascos y, como miembro
incondicional de sus múltiples actividades, es nombrado presidente de la misma entre 1917 y
1920. En 1920 participa como vocal de la Junta del Patronato del Museo de Arte Moderno de
Bilbao y en 1922 lo hará del Museo Arqueológico y Etnográfico. En 1927 es nombrado
secretario del recién creado Museo de Reproducciones Artísticas y en 1929 jurado de la
Exposición Hispanofrancesa de Bellas Artes de Zaragoza. A partir de 1930, como miembro del
Grupo Filatélico de Bilbao y de la Asociación Internacional de Filatelia, estará presente de
forma habitual en las Exposiciones Nacionales de Filatelia.
Su incansable dedicación socio-cultural unida a su excelente posición económica, le impiden
una dedicación exclusiva a su obra y una escasa difusión de la misma, respectivamente.
Al iniciarse la Guerra Civil, Guezala, colabora con el Gobierno Vasco en tareas de protección y
salvaguarda del patrimonio artístico. Por aquel entonces, trabaja también, en un nuevo
proyecto, en la decoración con pinturas murales de la Casa del Huérfano del Miliciano.
En 1937 marcha al exilio, y recorre las principales capitales europeas con el grupo de danza y
música vasca Eresoinka, como responsable de sus escenografías y decorados.
Regresa a Bilbao en 1941. Desde entonces se dedicará principalmente a la filatelia. La
colección de sellos de gran valía que había estado recopilando desde su juventud, le permitió
financiarse un exilio sin estrecheces en París, solventar las deficiencias económicas de
Eresoinka y soportar las cargas económicas de un negocio familiar que, debido a las
circunstancias del momento, no era boyante.
Por lo demás, la década de los 40 estuvo marcada por la tragedia, murió su padre, dos de sus
hijos y durante dos años perdió la vista.
Tras una vida dedicada al arte, fallece en Bilbao, el 13 de septiembre de 1956, aquejado de
cáncer de pulmón.