ZULOAGA ZABALETA, Ignacio
(Eibar, Gipuzkoa, 1870 -  Madrid, 1945)
Pintura. París, Segovia, Zumaia (Gipuzkoa), Madrid


Ignacio Zuloaga nace en Eibar el 26 de julio de 1870. Su padre Plácido Zuloaga,
damasquinador y perito en dibujo, fue su primer instructor artístico, con él descubre el Museo
del Prado, donde entra en contacto con los grandes maestros de la pintura española en sus
sesiones como copista. En 1889 viaja hasta Roma para completar su formación y más tarde se
instala en París. Asiste a la Academia Libre que dirigía Henri Gervex y continúa su aprendizaje
junto a Eugene Carrière en la academia La Palette. Se relaciona con Edgar Degas, Paul
Gauguin, Henri Toulouse-Lautrec y con el grupo de artistas vascos y catalanes que trabajaban
en la ciudad, entre ellos destacan algunos de sus mejores amigos como Pablo Uranga,
Francisco Durrio y Santiago Rusiñol con quien viaja por Italia en 1894.
A partir de este momento inicia una constate actividad viajera, Londres, Eibar y Andalucía.
Reside largas temporadas en Segovia, junto a su tío, el ceramista Daniel Zuloaga, y también en
Sevilla donde se interesa especialmente por los tipos castellanos y la raza gitana que utilizó
frecuentemente como modelos a lo largo de toda su carrera. Igualmente, el mundo del toreo
centrará su atención llegando incluso a recibir lecciones de tauromaquia y a participar en
alguna corrida.
Cuando, a finales de siglo, de nuevo regresa a París, cuenta con un sólido reconocimiento
artístico cimentado en los diferentes salones y exposiciones nacionales e internacionales a los
que acudió. En 1899 se casa con Valentine Dethomas y se instalan en Madrid, pero los
compromisos expositivos internacionales hacen que siga viajando y relacionándose con artistas
internacionales y nacionales. Auguste Rodin fue gran amigo suyo y los representantes de la
Generación del 98, Ramón del Valle-Inclán, Miguel Unamuno, Ramiro de Maeztu, Azorín, Ortega
y Gasset..., formarán parte de su círculo social.
Su producción va madurando, inclinándose por una paleta oscura y composiciones rotundas en
las que destaca una preferencia hacia el claro oscuro y la pastosidad matérica. Como él mismo
decía, con su pintura buscaba "el carácter", sus temáticas de majas, enanos y toreros que
coinciden con la visión de la Generación del 98 y sus expresionistas paisajes en la tradición
de
Velázquez, Goya o el Greco, le convierten en el embajador de la pintura española en Europa.
En 1909 realiza su primera exposición en América, en la Hispanic Society de Nueva York, donde
obtiene gran éxito por parte de la crítica y unas excelentes ventas. Son múltiples los encargos
para retratar a los más importantes y adinerados personajes de la sociedad americana, y la
participación en diversas exposiciones. Su posición social y económica le permite adquirir la
casa donde nació Goya en Fuendetodos (Zaragoza), el castillo de Pedraza (Segovia) e
instalarse en Zumaia (Gipuzkoa) en la casa que hoy es su museo. Cuando termina la I Guerra
Mundial Ignacio Zuloaga realiza una nueva gira por Estados Unidos que supone su consagración
en América.
Recibe premios y distinciones que le convierten en uno de los artistas más afamados e
importantes del momento. En 1926 el rey Alfonso XIII inaugura en el Palacio de Bellas Artes de
Madrid su primera exposición oficial española y en 1931 se le concede la presidencia del
Patronato del Museo de Arte Moderno de Madrid.
A partir de esta fecha un nuevo cambio se produce en su pintura, al no depender ya de los
encargos, puede dedicarse con mayor intensidad e intimismo a retratar a sus amigos y familia,
los paisajes ocupan gran parte de su producción así como los bodegones, un género que hasta
ahora apenas había practicado. La Guerra Civil le sorprende en Zumaia, en Santiago Etxea,
concentrado en su pintura.
Con el estallido de la II Guerra Mundial, los cambios acontecidos a nivel mundial provocan que
su pintura, claro reflejo del tradicionalismo y españolismo, no tenga lugar en las
preferencias y
gustos de la nueva sociedad, quedando poco a poco en el olvido.
Ignacio Zuloaga muere el 31 de octubre de 1945 en su estudio madrileño.