REGOYOS VALDÉS, Darío de
(Ribadesella, Asturias, 1857 -  Barcelona, 1913)
Pintura. Bruselas, Bilbao (Bizkaia), Barcelona


Nace en Ribadesella (Asturias) en 1857, aunque su infancia transcurre en Madrid donde se
matricula en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. El pintor belga Carlos de Haes fue su
profesor y quien le aconseja viajar a Bruselas para perfeccionar sus conocimientos. Allí
frecuenta el taller de Joseph Quinaux para recibir clases de paisajismo, conoce a los pintores
Théo van Rysselberghe y Constantin Meunier, que se convertirán en sus grandes amigos, y
entra a formar parte del Círculo de L'Essor.
En 1883 regresa a España y se establece en Irun (Gipuzkoa). Sin embargo, realiza continuos
viajes a Bélgica, Holanda y Francia, lugares a los que se limita su participación expositiva
hasta 1890 cuando, por primera vez, acude a la Exposición Nacional de Bellas Artes en Madrid.
Tras la muerte de su madre, se traslada a vivir a San Sebastián donde se integra plenamente
en el ambiente artístico relacionándose con Adolfo Guiard, Manuel Losada, Ignacio Zuloaga o
Aurelio  Arteta entre otros pintores vascos. En 1895 contrae matrimonio con Henrietta de
Montguyon y Vingart en Bilbao. Después del nacimiento de su primera hija, en 1896, su
actividad se centra en Barcelona exponiendo en la sala de Els Quatre Gats y dirigiendo la
revista La Luz en la que publicó parcialmente su libro España Negra en 1898.
De regreso al País Vasco, en 1900, Darío de Regoyos desempeñó un papel capital en la difusión
y promoción del arte de su tiempo. Junto a Manuel Losada crea la Sociedad de Arte Modernista
de Bilbao, participa en la fundación de la Nueva Sociedad de Artistas Españoles en San
Sebastián, asiste a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, a los Salones de París y a las
Bienales de Venecia. Sus frecuentes viajes por Europa y España así como la relación que
establece con los intelectuales de la Generación del 98, hicieron de él un perfecto conocedor
de las tendencias renovadoras de la pintura internacional.
Vivió el impresionismo, el postimpresionismo y, en sus últimos años, el expresionismo. Sin
embargo, siempre estuvo al margen de escuelas y tendencias, destacando su extraordinaria
capacidad para interpretar la luz y seleccionar de forma novedosa sus temas. Su obra ha sido
considerada fundamental en la introducción del impresionismo en la pintura española, pero
especialmente, en la vasca.
En 1907 se traslada, con su familia, a Bilbao atraído por la intensa actividad artística que
allí se vivía. Un año más tarde recibe la tercera medalla en la Exposición Nacional de Bellas
Artes a la vez que va adquiriendo cada vez mayor reconocimiento internacional.
Los problemas de salud de su esposa y los suyos propios motivan el traslado familiar hasta
Granada en 1910 para pasar el invierno. La misma causa les llevará a Barcelona al año
siguiente donde establecen definitivamente su residencia. Su compromiso con el arte y los
artistas de Bilbao le lleva a exponer, en 1912, en la recién creada Asociación de Artistas
Vascos
mientras continúa sus viajes por Europa.
Darío de Regoyos fallece el 29 de octubre de 1913 aquejado de un cáncer de lengua.
Tras su muerte se celebran en Bruselas y París sendas exposiciones homenaje al pintor que
sitúan su figura entre las de mayor relevancia en el panorama artístico del momento.